Sáb. May 28th, 2022

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Por: Jorge Oswaldo Restrepo Villa / Médico Cirujano, Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) / Especialista en Gerencia de la Salud Ocupacional, Ces – Eafit / Especialista en Alta Dirección Estratégica, Universidad de los Andes / Magíster en Epidemiología, Universidad Ces / Magíster en Administración de Empresas con Énfasis en Sistemas de Gestión, Universidad del Mar, Chile / Docente Ces, UPB, Rosario y Politécnico Colombiano / Investigador / Consultor y Auditor de ISO 9001, ISO 14001, OHSAS 18001, ISO 22000 / Miembro de la Sociedad de Medicina del Trabajo / Presidente Emérito del Consejo Colombiano de Seguridad.

Existe hoy conciencia de que hacer negocios, hacer empresa, tiene nuevas modalidades y retos. Se trata de encarar un esfuerzo y compromiso sostenido de reducir o abolir los riesgos que una organización enfrenta en sus diferentes actividades con el fin de tener personas sanas y empresas rentables. Esto lo expresa hoy por hoy la Organización Mundial del Comercio, OMC. Va existiendo consenso alrededor de que el mundo ha cambiado y que producir es un asunto de trascendental importancia, pero cuidando lo más sagrado de la existencia, el ser humano.

No exageramos si decimos que la supervivencia de muchas especies, ecosistemas y hasta de nuestra propia condición humana hoy está amenazada y entonces depende de alcanzar niveles de consciencia más elevados, niveles que nos permitan encontrar nuevas formas de colaborar para hacer posible empresas y personas sanas para organizaciones productivas, sostenibles y responsables socialmente.

Es claro hoy que los costos de accidentes y enfermedades laborales son incompatibles con los objetivos de las empresas. La única salida posible por lo tanto es planificar y hacer cosas diferentes, lo cual nos obliga a cambiar las formas tradicionales de enfrentar la realidad, dado que no han generado los cambios que se pretenden. El cuidado de la salud de las personas en su lugar de trabajo no encuentra aún los resultados esperados. La vigilancia epidemiológica tradicional parece no responder a los nuevos retos y oportunidades que el mundo encuentra en la confluencia de las diferentes ciencias para enfrentar los problemas. Las soluciones hoy no provienen de una sola disciplina, es preciso refrendar que asistimos a la aceptación de la complejidad, multidisciplinariedad, multidiversidad, como formas integrales y sostenibles de dar solución a dificultades.

Los resultados de los esfuerzos para reducir y prevenir los riesgos laborales no parecen ir más allá de ciertos niveles. Ese planteamiento resulta ser un reto de lo que ahora se trabaja como Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).

La vigilancia epidemiológica encuentra hoy nuevas formas, instrumentos, metodologías, tecnologías y conceptos que se plantean bajo el nombre de Inteligencia Epidemiológica.

Se hace necesario, por todo lo anterior, aprovechar los avances de la inteligencia artificial y la big data, que nos ayuda a procesar todos los datos necesarios para realizar un mejor seguimiento a la salud de los trabajadores, que hoy integra: información sobre el puesto de trabajo, las mediciones ambientales de los contaminantes de exposición, los niveles de exposición, las exposiciones fuera del trabajo, la información de IPS del Sistema de Seguridad Social, las IPS contratadas por las empresas para las evaluaciones médicas de las personas y la información proveniente del entorno donde viven y trabajan las personas.

1. Realidad del proceso salud enfermedad 

Según la OMS, los riesgos ocupacionales tales como traumatismos, ruidos, agentes carcinogénicos, partículas transportadas por el aire y riesgos ergonómicos representan una parte considerable de la carga de morbilidad derivada de enfermedades crónicas: 37% de todos los casos de dorsalgia-lumbalgia; 16% de pérdida de audición; 13% de enfermedad pulmonar obstructiva crónica; 11% de asma; 8% de traumatismos; 9% de cáncer de pulmón; 2% de leucemia; y 8% de depresión.

Anualmente, 12,2 millones de personas, la mayoría de los países en desarrollo, mueren en edad laboral a causa de enfermedades no transmisibles. En la mayoría de los países, los problemas de salud relacionados con el trabajo ocasionan pérdidas que van del 4 al 6% del PIB. Las investigaciones han demostrado que las iniciativas en el lugar de trabajo pueden contribuir a reducir el ausentismo por enfermedad en un 27% y los costos de atención sanitaria para las empresas en un 26%. El panorama de  enfermedad laboral en Colombia no es menos preocupante, así lo demuestran cifras de Fasecolda, que tienen una tendencia de incremento notable.

Figura 1. Evolución de las enfermedades laborales calificadas

Discapacidad en Colombia

La discapacidad también es un tema de preocupación por su repercusión en materia de impactos sociales y económicos para las personas y las empresas.

dLas cifras de adicciones al alcohol, que se convierte en factor de riesgo y determinante del estado de salud, muestran incremento notable de prevalencia comparativa 2008-2013.

Figura 2. Adicciones al alcohol. Comparativo 2008-2013

Lo mismo sucede con la adicción a sustancias ilícitas, cifras que siguen en crecimiento.

Figura 3. Adicciones a sustancias ilícitas. Comparativo 2008-2013.

Este panorama evidencia la necesidad de dar un vuelco a la manera de vigilar la salud de los trabajadores, si queremos reducir los niveles de riesgo y, con ello, reducir costos directos e indirectos para las personas y sus organizaciones, a la vez que mejorar la productividad.

2. Vigilancia actual de la salud de los trabajadores

Hoy se sabe que la vigilancia de la salud de los trabajadores es prácticamente inexistente en la mediana y pequeña empresa, limitándose a realizar, las que lo practican, evaluaciones médicas que no tienen el carácter de seguimiento y evolución de la salud de sus trabajadores. De otro lado, en la gran empresa donde se reconocen esfuerzos mayores, dicha vigilancia es también tardía, reactiva, que se mueve por el encuentro de casos positivos de enfermedad laboral o relacionada con el trabajo, pero que dista mucho de encarar retos de predictibilidad, previsión y prevención.

De igual manera la integración de los resultados de las actividades de la higiene (identificación y evaluación de riesgos), la seguridad en los puestos de trabajo y las acciones de medicina preventiva y del trabajo son nulas o muy precarias.

Las empresas que cuentan con bases de datos de seguimiento a la salud, resultados de mediciones ambientales y las variables intra y extralaborales influyentes en el proceso salud-enfermedad-trabajo, se cuentan con los dedos de la mano.

3. Concepto salud-enfermedad

Hoy existe claridad que el panorama de la salud consiste en integrar esfuerzos en la conciencia de cada persona en el cuidado de su salud; finalmente cada uno de nosotros resuelve si integra o no la salud como parte de su sentido de la vida. Pero también es cierto que las organizaciones deben comprender el ciclo evolutivo de la salud-enfermedad en el hombre, veamos:

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), hoy por hoy, este proceso está integrado por factores físicos del trabajo, factores sicosociales del trabajo, recursos de salud y la integración de la empresa en la comunidad, comandado por un núcleo de reconocimiento de la ética y los valores. Él mismo nos demuestra la cantidad de factores que intervienen en la salud humana, que obliga a pensar en el uso de tecnologías de información y comunicación para poderlas relacionar y entender.

Si miramos la tradicional ‘Historia Natural de la Enfermedad’, tan vigente como antes, ya se advertía la complejidad del fenómeno y la necesaria comprensión de que la verdadera prevención de riesgos consiste en saber mantener a las personas en el período prepatogénico, lo cual se logra con el necesario y hoy pregonado Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, PROMOCIÓN DE LA SALUD Y LA PREVENCIÓN DE LA ENFERMEMDAD, papel que debe desempeñar la medicina preventiva. Miremos sus componentes:

Estos conceptos hoy nos permiten confluir en la necesaria integración de disciplinas, que hagan posible trabajar para detectar tempranamente cambios que podrían conducir a la enfermedad, saber leer dichos cambios (Prever) y poder actuar tempranamente para modificar el curso natural. Higiene, seguridad, medicina, tecnologías de la información y comunicación, sociología, sicología, entre otras, tienen hoy instrumentos de abordaje, para hacer posible la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad.

4. Camino hacia la inteligencia epidemiológica

Requerimos transformar la forma de hacer seguimiento a la salud de los trabajadores hacia formas de mayor predicción, previsión y toma de decisiones oportunas.

La vigilancia inteligente de la salud se define como el proceso de detección, filtrado, verificación, análisis, evaluación e investigación de aquellos eventos o situaciones que puedan representar una amenaza para la salud. Integración de información de múltiples disciplinas y fuentes. Ello permite: análisis multidimensionales, predicción y proyección, orientación a la acción, comunicación de riesgos, evaluación, control, armonización de los sistemas de vigilancia epidemiológica, georeferenciación y mapas de riesgos, rediseño de procesos y flujos de información, aseguramiento y control de calidad.

La Inteligencia Epidemiológica es un proceso con unas actividades muy definidas, veamos: la detección procura, con información disponible en tiempo real, identificar cambios en la salud rápidamente; filtrado que identifica mediante alertas tempranas ligeras variaciones para realizar seguimiento estrecho; verificación que identifica dichos cambios y comprueba su veracidad; análisis que identifica las circunstancias particulares, causas y consecuencias; evaluación de acciones tomando distancia de metas y objetivos e investigación para hacer frente a determinantes y condicionantes y poder intervenirlos.

Figura 7. Inteligencia epidemiológica.

5. Cómo se realiza la vigilancia inteligente

  • Identificación y estandarización de fuentes de información formales (indicadores) y no formales (situaciones reportadas al jefe directo, reportes de los instrumentos de auto reporte de condiciones de salud y trabajo, correos electrónicos, reportes informales).
  • Construcción del sistema de información: Generación de procesos e identificación de actores y funciones de los diferentes aspectos y datos del sistema de información. Identificación de variables epidemiológicas de interés, base de datos inteligente, monitoreo constante.
  • Presentación del sistema de información a los empleados y generación de la cultura del auto reporte y autocuidado. Se debe construir la cultura de seguridad en el trabajo, reporte de daños, sitio de trabajo, así como procesos de autocuidado.
  • Evaluación de la exposición y evaluación de los riesgos para la lesión de órgano diana. Identificación y estandarización de los tiempos de seguimiento y recolección de información para las fuentes de información formal. Evaluación de los reportes de las fuentes de información no formal. Caracterización de los efectos sobre la salud que puede ser detectados durante la fase preclínica y donde la intervención en esta etapa es más beneficiosa que durante las etapas posteriores de la enfermedad.
  • Interpretación de los resultados de las pruebas, encuestas, evaluación de las situaciones de riesgo. Deben basarse en varios factores, incluyendo los criterios predeterminados de nivel de acción, y los datos de exposición para el individuo (incluyendo posibles exposiciones no ocupacionales). Los resultados anormales deben ser reconfirmados.
  • Prevención primaria: La separación del empleado de la exposición adicional puede ser necesaria, y puede haber disposiciones legales para proteger los salarios y las prestaciones en caso de cambio del sitio de trabajo u ocupación. Pruebas de tamizaje.
  • Evaluación de las situaciones de riesgo ocupacional para los empleados en riesgo: Reporte a los empleados con la misma condición de exposición del caso diagnosticado (sin irrumpir con la confidencialidad del caso), así mismo se deben evaluar las condiciones de riesgo relacionadas a la presentación de la enfermedad ocupacional en los empleados expuestos.
  • El ambiente de trabajo del empleado con un resultado anormal tiene que ser reevaluado. Si es necesario, se aplicarán medidas para reducir la exposición a niveles seguros. Además de registros médicos, registros de las notificaciones, así como las evaluaciones de exposición y la consiguiente modificación del medio ambiente, se deben mantener.
  • Introducción de las medidas tomadas con el caso diagnosticado, con las condiciones de riesgo identificadas y con los empleados en riesgo al sistema de información del sistema de vigilancia para poder adoptarlas en una situación futura de riesgo.

6. A modo de conclusión

La inteligencia epidemiológica, se constituye hoy en la nueva forma de ser responsable con la salud de los trabajadores y con el cumplimiento de objetivos de productividad, rentabilidad y competitividad que exige el mundo actual. Esta modalidad reúne diferentes actores, instancias, herramientas y da la bienvenida a la big data, aprovechando la inteligencia artificial, para generar conocimiento en tiempo real, que permita arrojar alertas tempranas que llevan a las personas al frente, a tomar decisiones oportunas.

La gran cantidad de información con la que se requiere interactuar, tanto en el ámbito laboral como extralaboral, hace necesario el aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicación para realizar la ingeniería de datos y obtener pistas, que de otra manera se dificulta para el cerebro humano, realizar la cantidad de operaciones en juego.

El cuidado de la salud de los trabajadores en el siglo XXI pasa por saber cuidar, que se constituye en el aprendizaje fundamental dentro de los desafíos de supervivencia de la especie porque el cuidado no es una opción: los seres humanos aprendemos a cuidar o perecemos (Bernardo Toro).

También vale la pena a esta altura, recordar lo que nos decía Mary Ferguson: “Si uno cree en lo que siempre ha creído, pensará como siempre ha pensado, actuará como siempre ha actuado, y obtendrá lo que siempre ha obtenido”.

Es hora de modificar la tradicional forma de hacer seguimiento a la salud de los trabajadores.

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